“Retrato de Roma”, de Oscar Domínguez, ¿fin de destino?

Roma - Oscar Dominguez - Artizar

El próximo 4 de febrero, Christie’s  saca a subasta en Londres la que podría considerarse la obra más mediática del pintor surrealista Oscar Domínguez (La Laguna, 1906 – Paris, 1957): el retrato que realizó en Tenerife a su amiga y amante Roma, pianista polaca de ascendencia  judía con la que estuvo en la Isla en los primeros meses de 1933, preparando una exposición para París de la que, auspiciada por sus amigos de Gaceta de arte, dará primicia en el Círculo de Bellas Artes durante la segunda quincena de mayo. El cuadro, que por lo que sabemos no fue expuesto en dicha muestra y que tampoco llegaría a firmar, perteneció  originalmente  a  Anatael Hernández Izquierdo, primo del artista, pasando después a la  propiedad de un familiar suyo que lo poseyó hasta 2007.

“Retrato de Roma” no ha sido una obra desconocida hasta fechas más o menos recientes como tantas del pintor, cuyo catálogo no ha hecho sino crecer en la última década, sino que se entronca en los orígenes de su lenguaje surrealista y, citado, reproducido o expuesto, siempre estuvo presente en su biografía, aunque de forma bastante aceptada entre los especialistas fuera considerada una obra de menor interés y calidad que sus coetáneas. El retrato, no obstante, tiene elementos particulares que le han hecho ganar entidad e interés  con el tiempo: referencias insulares y del ámbito personal de Domínguez, como buena parte de las obras pintadas durante aquellos meses en la isla; referencias a sus recientes vínculos estéticos, al utilizar la idea de un cuadro de Dalí de 1931 titulado “Alucinación parcial. Seis apariciones de Lenin sobre un piano de cola”, para su inquietante imagen de Roma  (si bien el contacto con el grupo surrealista parisino no se produciría hasta 1934); además de los elementos formales y anímicos que lo estructuran, desde el color del traje de la pianista y sus brazos cortados, a las manos amputadas que tocan el piano; y, por último, las circunstancias ulteriores que condicionarán su apreciación, ya sea la muerte de la protagonista en un campo de concentración nazi, o la recreación novelesca de la historia del cuadro en una reciente película. Confluencias, todas las anteriores, que coadyuvan una valoración más mediática que emanada de sus méritos intrínsecos, pero que han llegado a competir seriamente con ellos en su aceptación.

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Óscar Domínguez y Roma Damska

Tras un periodo de más de siete décadas en las que la propiedad del retrato no abandonó la órbita familiar de su poseedor inicial, en el año 2004  se llevarán a cabo los primeros pasos de, por así decirlo, su trayectoria mercantil, que se concretarán en su formal ofrecimiento al Instituto Oscar Domínguez, dependiente del Organismo Autónomo de Museos del Cabildo de Tenerife, por parte de una galería de arte de Tenerife, por la cantidad de 250.000 euros, propuesta que el Instituto consideraría excesiva y rechazaría.

El año 2006 iba a ser especialmente relevante en la historia mercantil de Domínguez, alcanzando valores considerables en subasta en una línea ascendente que venía despegando desde finales de los noventa, aunque con escasos remates superiores a los 300.000 Euros. Solo “Los porrones” (1935), subastado en París en 1990, o “La machine infernal” (1937), también en París en 2000, fueron contundentes excepciones a la regla, lo que transmitía un mensaje claro: las obras especialmente representativas, de las que apenas se veían en el mercado, seguían siendo deseables y por lo tanto imprevisibles. Nada más comenzar el año 2006, Christie’s remataba en Londres uno de los pocos objetos surrealistas conservados, “Caja con piano y toro” (ca. 1936), y la pintura “Paisage fantastique” (1938), ambos por encima del medio millón de euros. Dos meses después, Christie’s de Madrid haría lo propio con “Mujeres” (1942) por 900.000; para en junio, de nuevo en Londres, lograr con “Personnages surreàlistes” (1937) romper la barrera millonaria y rematarse en 1.325.000 euros.

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Durante 2006, el Cabildo de Tenerife haría un intento de adquirir “Retrato de Roma” directamente a su propietaria por la importante cifra de 600.000 euros, pero por 720.000 la obra acabaría en manos de un coleccionista particular de Tenerife con la sorpresa y el desconcierto de la institución insular. Esa iba a ser, sin lugar a dudas, la primera “subasta” de “Retrato de Roma”, convirtiéndose de sopetón y sin salir de Tenerife en uno de los diez precios más altos pagados por un Domínguez. Pero las sorpresas no habían hecho más que empezar, pues el coleccionista tinerfeño flamante nuevo propietario de Roma, volvía a soliviantar el mercado de Domínguez en 2008 al adquirir en Christie’s de Londres el importantísimo lienzo “Máquina de coser electrosexual” (1934-35) por 1.895.000 euros, que pasó automáticamente a ser el nuevo e incontestable record del artista, solo batido por la misma obra al ser revendida en 2012  por 2.457.000 euros.

Si bien el  retrato de la pianista no es la “Maquina…”, y su aventura en Christie’s llega precedida por una historia y unos niveles de interés bien diferentes, parte de una estimación que lo honra, de 700.000 a 1.000.000 de libras, (840.000 a 1.200.000 euros), con lo que de venderse  se situaría entre las 4 o 5 primeras posiciones del ranking económico de Domínguez, lo que no dejaría de ser una conquista de signo heroico en los tiempos que corren. Si lo logra, no habrá sido poco el mérito, y por supuesto la fortuna, de su propietario, que administró su tiempo de posesión de la obra (aproximadamente siete años) con habilidad e inteligencia, depositándola en 2009 junto con la “Máquina de coser electrosexual” en el Museo Reina Sofía, donde han permanecido y han sido expuestas hasta su retirada para entrar en la ruleta del mercado. La “Máquina…”, que fue adquirida el año de la quiebra de Lehman, como peso pesado que es en la pictografía de Domínguez no solo no se vería afectada por la crisis, como le ha sucedido a la generalidad de la obra de Domínguez,  sino que, sin haber salido de ella, se revalorizó más de un 20%. Le toca ahora el turno a “Retrato de Roma”. ¿Encaminará a un destino acaso definitivo su mutilada anatomía?; ¿y con ella la melodía fantasmal que surge de su piano y hace germinar dragos en la distancia?

Carlos E. Pinto

Óscar Domínguez - Retrato de Roma

Luis Palmero vuelve a ARTIZAR

Luis Palmero - ARTIZAR

El próximo viernes 7 de febrero se inaugurará en la Galería ARTIZAR la última exposición del artista Luis Palmero bajo el título “Hola dolores”.

Desde la última aparición individual en nuestra galería, hace ya más de 7 años, Palmero vuelve al espacio de ARTIZAR con una muestra tan sentida como cargada de sentido. Con un suspiro de resignación, el artista da la bienvenida a “los dolores”, a las vicisitudes que el camino va regalando.

Hasta el 22 de marzo se podrá disfrutar de esta muestra, que incluirá obras en papel, lienzo y madera producidas recientemente.

Inauguración: viernes 7 de febrero a las 20:00 horas
C/ San Agustín, 63. La Laguna, Tenerife

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