Fotonoviembre con Axelle Fossier en ARTIZAR

Axelle Fossier - ARTIZAR

La fotógrafa francesa Axelle Fossier presentará su serie Espectros en la Galería ARTIZAR el próximo 30 de octubre. Se trata de una colaboración con la Galería Blanca Berlín de Madrid y que permitirá mostrar en Canarias el trabajo de esta magnífica artista.

Una vez más la Galería ARTIZAR se adhiere a la bienal de fotografía Fotonoviembre que se celebra en Tenerife, y abre la puerta a una nueva artista que ya participó en la edición de 2009, pero que por primera vez hará una exposición individual en una galería de las islas. Fossier, con una trayectoria más que destacable para su juventud y una importantísima proyección, nos enseñará la sensibilidad de la serie Espectros, que bajo un formato díptico conjuga las instantáneas para invitarnos a la intimidad y calor de rincones en los que desearemos profundizar.

Durante todo el mes de noviembre se podrá visitar la exposición en el horario habitual de la galería, y esperamos verles en la inauguración, el próximo miércoles 30 de octubre a las 20:00 horas.

http://artizar.es/   |   http://axellefossier.blogspot.com.es/

Entrevista a Juan Carlos Batista

Juan Carlos Batista - ARTIZAR

Por José Rafael Hernández | El Día

-¿Cuáles son las claves que explican ese singular zoológico que usted recrea bajo el nombre de El cronista bipolar?

Esta zoología por la que preguntas está hibridada con los árboles.

En realidad con el título de El cronista bipolar traté de integrar tanto las esculturas como las fotografías. En ambas disciplinas se repite la dualidad entre lo real y el artificio.  En casi todas las esculturas  hay dos partes claramente diferenciadas, esto es, por un lado las copas de los árboles están construidas con animales-peluches endurecidos con poliéster, y  por otro, intento que  los troncos que sostienen estas copas delirantes se parezcan lo más posible a unos troncos reales.

Las fotografías, que pertenecen a una serie de este año llamada Crónicas adulteradas, se construyen también desde una dualidad; la parte real está configurada por testimonios visuales de la guerra civil española  y el recurso ficticio se crea a partir de decalcomanías.

– ¿Cree que el universo en el que habitan los artistas es un terreno abonado para la bipolaridad? ¿Es, a su vez, necesaria o es un elemento inherente al proceso creativo?

Lo bipolar como metáfora puede ser interesante. Se me ocurre que lo bipolar en el arte podría referirse al artista que se deja influir por una tendencia y luego por la siguiente (que normalmente pondera un discurso contrario a la  anterior). Estoy hablando del artista que copia y que en Canarias es mas común de lo que se cree. Julio Blancas inventó el término  fusilánime, una mezcla entre el pusilánime (porque es superior a su fuerzas) y el que fusila o copia.

En fin, pienso que lo que es realmente  inherente al proceso creativo está relacionado con lo obsesivo.

-De todas las piezas que conforman la muestra ¿hay alguna que considera especial? ¿Por qué?

Le daría una mención especial a la pieza Andarse por las ramas IV. Es de alguna manera la puesta de largo de toda la serie de árboles donde he incluido peluches; no solo es la pieza más grande sino la que me resultó más compleja de realizar. En cualquier caso, si tuviera que destacar una obra de la exposición, esta sería la escultura Dracaena draco, una pieza en la que he intentado que su discurso sea tan desolador como la visión que tengo de Canarias. La parte superior del drago está construida con una treintena de ratas de peluche compradas en Ikea. El resto del drago, es decir, las ramas y el tronco, los he modelado y tallado a semejanza de uno real.

El título designa a una especie vegetal muy concreta  y que para los canarios es un icono. La que yo he creado solo tiene la mitad del parecido. ¿Por qué esta media mentira o media verdad?  Tal vez, por agravio comparativo, tengo tanto derecho a “mentir” como la casi totalidad de políticos que han dirigido nuestra tierra. Por eso afirmo que esta escultura híbrida es un drago dracaena draco.

-¿Tiene algún tipo de material preferido?

Por mi propia tradición me encanta la madera. Hace tiempo que junto a la madera llevo utilizando materiales sintéticos, resinas etc. No tengo querencia a ciertos materiales

por su toxicidad pero por “exigencias del guión” no me queda más remedio que incorporarlos.

-Por lo que se desprende de esta muestra, sus piezas están impregnadas de un evidente sentido lúdico e irónico. ¿Hacen falta más estos elementos e, incluso, frescura en el arte contemporáneo?

Es cierto, no puedo negar que lo lúdico está presente en parte de mi trabajo, incluso cuando trato de ser irónico y cáustico me lo tomo como un divertimento, eso sí, un divertimento serio y reflexivo. De una forma tácita,  lo lúdico se puede percibir en toda esa juguetería alterada que llevo haciendo desde hace algunos años.

Las fotografías de la exposición tratan de ironizar sobre la distorsión deliberada de la memoria histórica. Solo el arte está legitimado para adulterar la historia, pero que pasa cuando nuestra historia reciente se tergiversa o simplemente se obvia. Pues pasa que la herida seguirá abierta y los muertos seguirán sin morirse.

-A propósito de esta pregunta, ¿cómo definiría usted el arte?

Con este tipo de preguntas se corre el riesgo de quedar como un tonto petulante. Diría que el arte  es una experiencia estética que se intenta compartir con los demás para hacer la vida más llevadera. No me puedo  imaginar a un pobre ateo como yo sin música, cine, literatura, etc. El creyente lo tiene más fácil, le queda toda la eternidad para vacilar y para conocerse a sí mismo.

Ahora en serio, lo que tengo claro es que el Arte con mayúscula siempre estará frente a la barbarie. En Auschwitz a los prisioneros no solo se le usurpó la dignidad y la vida, también se les privó de cualquier tipo de arte.

Cambiando de tercio, a veces me pregunto la cantidad de millones de niños que han probado ser futbolistas para que salga un Messi. Pero entre este genio del fútbol y el jugador más torpón  hay una multitud de jugadores interesantes. Igual pasa en el mundo del arte. Hay mucho arte interesante y de gran calidad hecho por artistas poco conocidos o desconocidos.  Me conformaría con estar en ese club.

-¿Cree que hay mucho camelo en la creación contemporánea?

Los que infravaloran el arte contemporáneo se suelen aferrar a toda una serie de tópicos al uso para no poner un pie ni un museo ni en una galería de arte, y ahí incluyo a algunos amigos de izquierda.

 Supuestos expertos en historia del arte no se ponen de acuerdo en quién es un  bluff y quién es un  auténtico artista, imagínese el no iniciado. Como cualquier tipo de arte el espectador debe conocer un mínimo el propio lenguaje artístico. Es parecido a aprender un idioma sin resultar tan duro.

Tal vez sea el arte contemporáneo, entre todas las artes, donde es más fácil vender gato por liebre. Es verdad que también muchos mediocres pasan por grandes artistas en otras disciplinas. Un doloroso ejemplo para mí sería el gran Calatrava.

No sé, la música, el teatro, la danza, la literatura, hay que sudar la gota gorda para adquirir un mínimo de técnica (que no es garantía de nada) por eso creo que es algo más fácil detectar las carencias formales y la impostura.

-¿Cree que se ha mercantilizado en exceso?

He oído que en medio de esta crisis, el mayor refugio para inversionistas es el mercado del arte. A Gerhard Richter, por ejemplo, le parecen indecentes la cotización de sus obras. Un documental sobre  Damien Hirst habla sobre opacidad en cuanto a la regulación del mercado del arte. Digamos que todo lo que está prohibido en Wall Street  al mundo del arte se la suda.

Se especula con todo, con arte, con oro, con petróleo e incluso son cosechas futuras pero al final todo está diseñado para que unos cuantos multimillonarios vivan como dioses y se puedan perpetuar durante siglos.

-¿Qué eslogan elegiría para “venderse” como artista?

A modo de chanza podría decir que las obras  en venta llevan incluido como regalo una garrafa de vino buenísimo de mi padre, pero lo único que se me ocurre es recomendar que visiten la exposición El cronista bipolar que está en la Galería Artizar y que se clausura el 19 de octubre.

-¿Sigue vigente el clásico del complejo de inferioridad de los canarios?

Creo que cada vez menos. Es más, ahora mismo hay una cantidad de buenos artistas canarios como no ha habido anteriormente. Parece que la precariedad está consiguiendo separar el grano de la paja. También es verdad que con cuatro perras de mierda bien repartidas se podría ayudar un poco a los artistas que se están tomando las cosas muy en serio, sobre todo en algo tan elemental como el transporte.

– ¿Se puede hablar del arte canario contemporáneo como colectivo o, cada vez, la gente va más por libre?

Esta pregunta alguna vez ha generado cierto debate. ¿Los artistas deberíamos reagruparnos para vendernos mejor en el exterior, en algún movimiento o escuela?. Ejemplos no faltan: la transvanguardia italiana, la escuela de Dusseldorf; lo que creo que falta es dinero, mucho dinero para este tipo de aventura.

Artistas canarios hay buscándose la vida en Madrid o en Berlín. Otros desde Canarias hemos tenido la suerte de conseguir galería en el exterior, pero lo que está claro es que hay artistas muy buenos en Canarias que necesitan mostrar su trabajo fuera de las islas.

-Hay varios museos en las Islas que están adquiriendo bastantes obras de artistas emergentes, ¿eso es positivo o es un riesgo?

Creo que el TEA hace tiempo que no tiene dinero para comprar, sin embargo el  CAAM sí dispone de un mejor presupuesto. Ignoro en qué artistas están invirtiendo.

-¿En qué proyectos anda enfrascado en estos momentos? ¿Cuáles son sus metas o retos

dentro del arte?

A finales de octubre,  unos cuantos canarios expondremos una colectiva titulada Casi el azar en el Museo Bereber de Agadir.

También estoy preparando para el próximo año  una exposición individual en el TEA.

La única meta o reto que tengo dentro del mundo del arte,  y que comparten muchos de mis amigos artistas es poder vivir de esto.

Juan Carlos Batista - ARTIZAR